
Cuarenta y un años. Pop, electrónica, folk , alternativo, trip-hop, jazz y música clásica digeridos y entremezclados en sus discos, garantizados en su constantemente creativa mente.
Cuando dicen loca, sus seguidores reaccionan impulsando el calificativo de “natural”. Sus greñas, a veces puntiagudas, otras tantas rizadas o laceadas, comunican mucho de ella, hipnotizando a perderse entre sus cabellos y gestos pronunciados en demasía. Algunos dicen que es dirigida por industrias interesadas en un un distinto tipo de público, quizá la naturalidad citada no sea más que una característica que hoy la diferencia.
Lo cierto es que lleva vendido más de quince millones de copias (desproporcionándose su acogida si tomamos entornos virtuales), llena estadios y en los oscar la aplaudieron incansablemente luego que con su traje de cisne cante el tema central de la película que protagonizó, y que le valió la palma de oro en el festival de Cannes. Es reconocida en gran parte del mundo, pocos lo dudan. Su rostro es portada de distintas revistas especializadas y sus videos punteados como sobresalientes en distintos colgadores en línea.
Bjork es una experimental por excelencia, abriendo nuevos conceptos de música en la interacción de instrumentos elegidos de distintas partes del globo. Su arte es catalogado de conceptual, traspasando barreras del lenguaje y permitiendo estimulaciones más complejas: propiciar el sentir colectivo con un tino que se desliza entre creatividad e ingeniería de sonido.
Su último “juguete”, y que traerá al Perú, es el reactable, una mesa luminosa, generalmente utilizada en un cuarto oscuro, que genera música de la interacción de su superficie con unos bloques llamados tangibles, manipulados por la punta de los dedos. "La idea era crear un instrumento digital que se perciba como un artefacto entero dónde se note el trabajo del artista en vivo y el público entienda qué está haciendo", explica Martín Kaltenbrunner, uno de los integrantes del Music Technology Group de Barcelona a la revista Rolling stone. El concepto de colaboración es un basamento del ReacTable. De hecho, una de sus presentaciones fue vía Internet en dos lugares simultáneos. "La mesa redonda como objeto de interacción y sin jerarquías donde todas las personas pueden participar".
Su llegada es inevitable, aun muchos no terminen de creerlo. Se contaminará con nuestro smog dentro de poco y dará un concierto en el vértice del museo de la nación casi un mes antes que los de la música ligera.
Pregunto: ¿Cuánto significará su llegada y cuánto ayudaran los medios en copar las cuatro mil entradas del concierto?
Vendiendo más de lo mismo: ¿Dónde estás variedad?
Ver los carteles y propagandas de Soda Stereo resulta una situación por demás que común en todos los medios. Llenarte los ojos y demás sentidos con la publicidad de un grupo que escuchas todos los días en la radio es así es esencialmente conformismo. Los afiches anunciando el concierto tanto tiempo antes y las “brahmas totales” ya cansan. Enfrentar el chiste de Carlos Alcántara repetido vez tras otras es una experiencia que invita a tomar Cristal o cualquier otra cerveza.
Es innegable que Soda es un grupo celebre en toda latinoamericana, que medio continente confundió el llanto al verlos despedirse. Sin embargo ¿qué tan vulnerables somos a los afiches y propagandas? ¿de no existir todo este cargamontón mediático se hubiesen vendido todas las entradas? ¿será que somos como inocentes máquinas que nos llevan a donde les plazca? Vendiéndonos sus productos con la imagen personajes que “obligatoriamente” nos tienen que gustar. Toda música es bienvenida, y la de soda también por supuesto, pero ¿no hay más grupos que ver? Si se le diera un mejor ambiente a otros grupos distintos… ¿acaso no significaría una mayor voluntad de nosotros? Elegir lo que nos gusta al conocer nuevos caminos.
No intento endiosar Bjork, de hecho no la considero dentro de mis artistas favoritos: lo que trato de decir es que es difícil ver a un música tan reconocida aquí, y que de existir un ambiente propicio vendrían muchos más. Hay espacio para todos, digo yo. Para el Rock, la salsa, el reggaeton y demás. Solo que una artista importante va a venir y resulta poco gratificante enterarte que solo se tenga cuatro mil entradas a la venta y que ni aún así se termine por vender.
En todo caso, comunicar lo que nos agrada ya no es una situación difícil, como es fácilmente deducible. Buscar el entorno virtual resulta una aplicación por demás que interesante y que te situaría en el mundo como una persona distinta buscando nuevos modos de entender las cosas. Y tú… ¿ya aprendiste a usar la red?



1 comentario:
Saludos
Bueno yo creo que la mayoria de gente se deja guiar por lo que ve en la publicidad y no se pone a pensar en que si realmente vale o no, el problema es que los medios
brindan una cultura consumista de baja calidad y la gente los consume porq no tiene otra alternativa, para ir a ver a Bjork, has tenido que ver su pelicula o haber estado con television con cable en los ultimos 7 años o tener amigos que te la recomienden. lo que muy poca gente a tenido la suerte de tener.
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